Un día como hoy, 26 de noviembre, pero hace 19 años atrás (2000), nuestro equipo volvía a celebrar en grande y se coronaba como el Campeón del Fútbol Chileno, alcanzando su estrella número once y el tercer bicampeonato en la historia del club, marcando un nuevo hito en la historia azul.

Al mando de César Vaccia, el cuadro laico venía de festejar la décima estrella en 1999 con una histórica campaña. De cara a una nueva temporada, y pese a sensibles bajas como Flavio Maestri y Esteban Valencia, se logró armar un equipo competitivo y con grandes expectativas.

Una de las principales incorporaciones sería Diego Rivarola, delantero argentino proveniente de Santiago Morning, quien se sumó de buena manera al plantel encabezado, entre otros, por Sergio Vargas, Luis Musrri, Leonardo Rodríguez y Pedro González, siendo este último su principal aliado en una tremenda campaña con el elenco universitario.

Eso sí, el camino a un nuevo trofeo no iniciaría del todo bien. Tras un torneo ’99 casi perfecto, un empate ante Puerto Montt y dos derrotas frente a Cobreloa y Palestino empañarían el comienzo del certamen. Afortunadamente, luego de estos malos resultados vendría la consagración.

14 partidos invictos fue lo que Vaccia y sus dirigidos alcanzaron en uno de los campeonatos más recordados por todos los fanáticos de la U. La dupla compuesta por el recién llegado Rivarola y “Heidi” González, lograron echarse el equipo al hombro, y con 37 anotaciones entre ambos, nos llevaron a los más alto de la competición.

Duelos imborrables, como las victorias sobre Colo Colo 3-1 en el Estadio Nacional en la primera rueda, y en el Estadio Monumental en la segunda por el mismo marcador, se sumaban a las goleadas sobre Santiago Wanderers (6-0) o Coquimbo Unido y Santiago Morning (6-1), que avizoraban un positivo final de año.

Así llegaría el 26 de noviembre. En frente aparecía un nuevo duelo ante Santiago Wanderers. Solo un empate en el Nacional bastaba para levantar la copa, pese a que restaban cuatro partidos más. Pero la misión no sería nada fácil. El equipo no lograba mostrar lo que venía haciendo. Las complicaciones aumentarían, cuando a los 20 minutos, Reinaldo Navia puso en ventaja a la visita y la incertidumbre se apoderaba del hincha azul que, sin embargo, no paró de empujar.

Pero la tranquilidad llegaría tempranamente en el complemento. Corría el minuto cuatro del segundo tiempo, cuando Rafael Olarra mandó un centro al área desde la izquierda, pivoteo de Pedro González y aparecería por el centro Rodrigo Tello, quien con un zurdazo certero batiría al portero “caturro” para poner el 1-1.

Con el trámite del partido controlado, llegaría el pitazo final, con el que se desataría el carnaval azul. Bajaba la estrella número 11 a las vitrinas del “Romántico Viajero” y de paso lográbamos el tercer bi-campeonato nacional, que se celebró hasta la última jornada disputada.

Finalmente, el torneo se cerraría el 17 de diciembre ante Unión Española con un triunfo por 2-1, completándose un registro de 18 victorias, 7 empates y 5 derrotas, con 62 goles a favor y 27 en contra, coronando así al equipo azul como el Campeón del Nuevo Milenio.