En enero de 2012, con 21 años y proveniente desde Universitario de Perú, el delantero Raúl Ruidíaz llegó para reforzar a nuestro equipo y cumplió. “La Pulga” dejó un grato recuerdo de su paso por seis meses, consiguiendo el Torneo de Apertura, disputando 24 compromisos, anotando ocho goles y dejando varios momentos inolvidables, como aquel penal frente a Libertad por Copa Libertadores. Hoy, desde Estadios Unidos, donde es figura del Seattle Sounders FC, el habilidoso jugador recordó con cariño su estadía en nuestro Club.

Gol, asistencia y provocaste penal en un debut oficial que quisiera cualquiera. ¿Recuerdas aún esa jornada frente a La Serena (3-1) en el primer partido del Apertura 2012?
“Recuerdo todo. Yo había llegado recién y me habían llevado al partido para compartir con el equipo, esa idea tenía. Estábamos 0-0 y en el segundo tiempo Sampaoli me habla para entrar. Ya cuando comienzo a jugar era una locura porque el primer balón que toqué fue gol, entonces la confianza que tenía era increíble. También estuve en la jugada del otro gol y del penal. Fue una alegría. Mis papás, esposa y hermanos estaban orgullosos, nunca lo voy a olvidar”.

– Hace unos días (2 de julio) se cumplió un nuevo aniversario del título frente a O’Higgins. Imagino que esa final en el Nacional es un momento inolvidable de tu carrera.
“Yo recuerdo todo lo que viví en Chile. Esa vez fuimos a penales y yo justo antes había metido el penal de Copa Libertadores, entonces el arquero se había quedado parado. No era mi opción picarla, quería asegurar y lo pude anotar. Ya cuando campeonamos fue una locura. Todo lo que me tocó vivir en mi primer año de haber salido al extranjero, ni te imaginas la alegría y el orgullo que sentí”.

– Hablando de ese penal que la picaste, varios pasamos susto en esa definición a penales ante Libertad. ¿Tenías pensado desde un principio definir de esa forma?
“Yo antes de patear un penal siempre me preparo. Si yo dudo, en la mayoría de las veces termino fallando. Lo he comprobado. Yo me había preparado para picarla en mi siguiente penal. Nadie me sacaba eso de la cabeza. Yo estaba mentalizado en picarla y fui con toda la confianza. Para mí no es soberbio picar un penal. Uno practica y debe reflejarlo en el partido, si uno se siente seguro se debe hacer. Fue así, chocó en el palo y entró bastante. No me asusté la verdad ni tampoco pensé que iba a fallar. Salió bien y ayudé para poder pasar a la siguiente fase”.

– Otro de los grandes momentos que viviste fue un contundente triunfo en un superclásico. ¿Cómo recuerdas ese partido de semifinal que terminó 4-0 y en el que fuiste titular?
“En ese tiempo volábamos, teníamos jugadores espectaculares. Arrasábamos con cualquier equipo al frente. Era una locura, volaban todas las líneas, era increíble. Ganar un clásico 4-0 no es normal, a mí no me tocó vivirlo hasta ese momento. Fue una fiesta y una locura”.

– Por poco casi convertiste un golazo ante Audax Italiano: látigo, túnel y palo. ¿Te acuerdas de esa gran jugada personal?
“Sí, estuve tan cerquita de poder anotar uno de los mejores goles de mi carrera. La jugada previa y por cómo la piso, es algo que me caracteriza bastante. Siempre hago el látigo. Creo que quedó marcado en mí y en todos los hinchas porque recuerdo los aplausos en el partido. Hubiese sido perfecta de entrar pero aun así se recuerda mucho”.

– 24 partidos, 8 goles y un título. ¿Qué significó para ti y cuál es la evaluación que haces de tu paso por la U?
“Fue muy bueno, me marcó mucho en mi carrera y en todo lo que he logrado. Siempre estaré agradecido a la U por abrirme las puertas y ser mi primer equipo en el extranjero. Me dio mucha experiencia de saber qué es jugar afuera y conocer otro fútbol. Me hubiese gustado regalarle más alegrías y goles pero cada vez que entraba al campo y entrenaba lo hacía al máximo para defender los colores como debe ser. A pesar del poco tiempo, siempre los llevaré en el corazón”.

– Y en solo seis meses lograste ganarte el cariño de los hinchas. ¿Quieres aprovechar de enviarles algún mensaje?
“Agradecerles por todo, es increíble ver tantos mensajes bonitos. Siempre traté de dar lo mejor. Cuando uno va a otro país siempre va con esa mentalidad. Que te recuerden de esa manera me hace sentir muy feliz y orgulloso. Yo solo quiero agradecer por el apoyo, se portaron espectacular todo el tiempo que estuve allá. Lindo país y linda su gente. La U es lo máximo y agradezco el apoyo y por haberme sentido en casa”.

– ¿Alguna anécdota o momento que recuerdes con alegría?
“Está el tema de la picada y el ‘conchetugol’. Lo otro es que tuve un partido malísimo, me rebotaba la pelota a tres metros pero anoté dos goles. Yo puse un comentario en Twitter sobre que un mal partido se cura con dos goles y la verdad fue así. Los hinchas lo tomaron muy bien, como siempre apoyándome. Es una bonita anécdota”.