El nombre de Pedro González está inscrito en la historia azul. El nacido en Valdivia se sumó a nuestro club en 1997 para vivir un exitoso y goleador período. El “Heidi” marcó en 121 ocasiones, ubicándose como el tercer máximo anotador en la historia del Club. Su aporte ofensivo, velocidad y habilidad fueron claves en el bicampeonato de 1999-2000. Su gran carrera futbolística finalizó en 2006, retirándose con la camiseta del “Romántico Viajero”, esa con la cual tantas veces celebró.

– ¿Cómo se dieron los primeros contactos con la U?
“Yo estaba en la Copa América de Bolivia de 1997 y había nominada gente de la U, como Lucho Musrri. Él me comentaba que había intenciones de que yo llegara. Después tuve contacto con el técnico de aquel entonces, Roberto Hernández, que me habló de la opción de concretar mi llegada. Me lo tomé bien, con la ilusión de llegar a un equipo grande de Santiago. Era un gran desafío, por suerte llegué y lo hice bien”.

– ¿Qué tal fue la adaptación durante los primeros meses?
“Lo primero que hice fue tratar de andar bien en el equipo y ganarme un puesto. Había jugadores de gran nivel. Me costó al principio, como seis meses, pero seguí teniendo la confianza del técnico y después tomé el ritmo de hacer goles”.

¿Cuál es el balance general de tu gran paso por la U?
“Creo que fueron los mejores años de mi carrera. Sin duda como jugador eso se agradece. Teníamos un gran equipo, teníamos buena conexión tanto dentro como fuera de la cancha, y eso se tradujo en la obtención de títulos. La verdad éramos muy unidos y eso fue lo más importante que tuvo ese equipo”.

-¿Qué momentos atesoras vistiendo la camiseta azul?
“Yo creo que elegiría los años en que fuimos campeones. Estar en una institución grande te pide ser campeón. Yo creo que como jugador, con el esfuerzo que pusimos, fue un alivio bastante grande esas copas. Son por esas cosas que uno lucha y lo bueno es que se pudo dar. Son momentos importantes que jamás vas a olvidar. El salir campeón en la institución más grande de Chile es lo más lindo. La satisfacción de los títulos conseguidos siempre se recordará”.

– Un pequeño ranking: ¿Los tres mejores goles?
“El primero es el que le hago a Marcelo Ramírez en el Nacional. Fue el 1-0 ante Colo Colo (Campeonato 2000). Recuerdo que engancho el balón y le pego con derecha. Fue un gol bueno. También hay otro que convierto en Valparaíso a Wanderers, ahí eludo al portero (Fernando) Regulés en dos ocasiones. Agregaré otros dos más: uno que le hice a Coquimbo allá, donde arranco de la mitad de la cancha y el otro es el que le hago a Audax Italiano, cuando Rodrigo Tello me tira un centro y yo hago un gol de tijera. Esos son mis goles más importantes y bonitos”.

– ¿Alguna anécdota que recordar?
“Un día íbamos a jugar una final de Copa Chile, creo, y nosotros teníamos un grupo donde estaba Rafael Olarra, Diego Rivarola, Clarence Acuña y “Chamuca” Barrera. Jugábamos pool y el que perdía recibía una patada. Bueno, el día anterior del partido jugamos y perdí en el pool. Me pegaron una patada justo en el isquion y quedé contracturado. Por suerte pude jugar, pero casi me pierdo ese partido y no juego la final”.

– Con tu gran cantidad de goles (121) y títulos obtenidos (4), ¿te consideras parte importante en la historia de la U?
“No sé si me considero importante, no me gusta ser egocéntrico. Eso lo verá la gente. Yo me siento conforme con lo que rendí en la U y con lo que hice. Esto también se lo agradezco a mis compañeros, ya que el fútbol es un juego colectivo y ellos eran jugadores de gran nivel, me ayudaron a convertirme en goleador”.

– Se te daba mucho marcar goles en superclásicos. ¿Qué significado tuvo para ti esas anotaciones?
“Cuando se jugaban clásicos era una semana diferente para nosotros. La gente realizaba banderazo y era muy especial. Entonces imagínate hacer un gol, es mucho más especial. Doy gracias a Dios el haber tenido la posibilidad de vivir esa experiencia y poder compartir esa alegría. También agradezco el haberle dado una satisfacción a toda la gente que en esos momentos estaban con nosotros disfrutando”.

– ¿Qué recuerdos te quedan de tu despedida en el Estadio Nacional?
“Fue maravillosa. Feliz de haber compartido con mi esposa e hijos todo el cariño que me rindieron las personas esa noche. Fue una noche especial para mí y me quedará siempre en la retina. Son situaciones que te da el fútbol y yo la pude vivir”.

– ¿Qué mensaje le darías a esos hinchas azules que celebraron con tus goles?
“Quiero darles las gracias por el apoyo incondicional que tienen con el equipo. Para el jugador es especial sentir ese apoyo. Yo siempre digo que la U juega con 12 jugadores y el número 12 son ellos. A veces no te queda fuerza, pero ese grito de aliento te da una inyección anímica. Nosotros sacamos partidos adelante en los últimos minutos y fue por el apoyo de ellos. Así que, sigan así y crezcan más”.