¡Este lunes celebramos una fecha especial! Con orgullo saludamos en su natalicio a Pedro Damián Araya Toro, quien nació un día como hoy en 1942 y durante su carrera como futbolista se transformó en uno de los máximos ídolos de nuestro club. Dueño de un regate único y una habilidad impecable, escribió su nombre en la historia del fútbol chileno.

El oriundo de Santiago fue reclutado por la U tras dejar una gran impresión en un duelo amistoso que disputó contra los juveniles universitarios y así comenzó su formación como profesional. Desde ese momento desarrolló una ascendente carrera que lo mantuvo en el primer equipo por 11 años entre 1961 y 1971.

Fue en esa década dorada durante los años 60’ en que fue una pieza fundamental del glorioso Ballet Azul. En la zona ofensiva del campo formó un tridente temible junto a Leonel Sánchez y Carlos Campos. Precisamente con el “Tanque”, creó una gran sociedad patentando el uso de una pared larga desde la derecha, jugada que nos dio muchos goles y alegrías.

El Garrincha Chileno: Técnica y goles

En el campo de juego, Araya no dejaba indiferente a nadie, destacando por su velocidad, capacidad para encarar y regatear oponentes, además de su buen olfato de gol. Con la U en el pecho jugó 239 partidos marcando 91 goles, cifras que lo mantienen como el quinto canterano con más anotaciones y el octavo máximo goleador en la historia del club.

Sus habilitaciones y goles no solo trajeron alegría a todos nuestros fanáticos, también ayudaron a conseguir cinco campeonatos nacionales (1962, 1964, 1965, 1967 y 1969). En particular tomó un rol protagónico en el torneo de 1967, campaña en la que fue el mayor anotador del equipo con 20 tantos.

Su alto nivel vestido de azul lo llevó a la Selección Chilena, elenco que defendió en 52 oportunidades, marcando 12 goles entre 1964 y 1971. Entre sus grandes citas figura participar del Mundial de Inglaterra 1966, siendo titular en los tres compromisos que disputó la Roja.

Además, con Chile compitió en el Campeonato Sudamericano de 1967, instancia en la que terminaron terceros y él fue parte del once ideal. Sus buenas presentaciones hicieron que la prensa uruguaya le adjudicará el apodo de “Garrincha Chileno”, comparando su forma de juego con la del crack brasileño. 

Sin dudas, el nombre de Pedro Araya será siempre un sinónimo de calidad en la cancha y su gran aporte al éxito de Universidad de Chile que lo mantendrá inscrito como una leyenda indiscutible del club. 

¡Felicitaciones, Pedro querido!