
En una semana especial, seguimos repasando la hermosa historia de nuestro Club. Hoy, te contamos el origen de uno de los emblemas más importantes que tiene la U, el himno “Romántico Viajero”. Canto nacido en 1933 y adoptado por el Club en 1940, que nos impulsa en cada partido con valores como la resiliencia, el compañerismo y la pasión.
Julio Cordero Vallejos (1911-2010), arquitecto de profesión, fue quien se encargó de crear la letra y la melodía de la obra musical que hoy entonamos con orgullo cada vez que Universidad de Chile salta a la cancha. La idea se originó en un viaje en barco hacia la ciudad de Antofagasta en 1933. Fue entre camaradas que compartieron durante aquella travesía donde se le dio forma a la pieza que hoy nos acompaña. Eso sí, la primera frase corrió exclusivamente por parte de Vallejos.
La letra habla del amor por la Universidad de Chile por parte de los estudiantes, y pese a no contener ninguna alusión al fútbol, el sentimiento hacia el equipo hizo que calzara a la perfección como emblema de la institución.
En tanto, otra de las frases fundamentales que habría surgido en ese viaje a la II Región es el famoso “Ceacheí”, que pese a ser utilizado por otros equipos, e incluso por la Selección Chilena, tendría su origen junto a nuestro “Romántico Viajero”.
Por otra parte, no habría himno sin un intérprete que logre transmitir todo el sentimiento contenido en la canción. Y este mérito se lo lleva Jaime Aranda Farías (1933-2016), cantante lírico de la Academia de Canto Lucía del Campo, quien luego de ser descubierto por Vicente Bianchi en Radio Minería, se encargó de inmortalizar de gran manera esta importante obra.
Si bien el himno se creó en 1933, nuestros caminos esperaron siete años antes de unirse de manera oficial. Y es que no sería hasta 1940, cuando el Club adoptaría el “Romántico Viajero” como himno oficial. Marcando así, el origen de una relación especial, que ha protagonizado momentos históricos con el paso de los años. Porque, esta obra maestra sigue llenando el corazón de todos los que somos azules.
“Romántico Viajero”
Ser un romántico viajero
y el sendero continuar,
ir más allá del horizonte
do remonta la verdad
y en desnudo de mujer
contemplar la realidad
Brindemos, camaradas, por la Universidad
en ánforas azules de cálida emoción
Brindemos por la vida fecunda de ideal
sonriendo con el alma prendida en el amor
Ser un romántico bohemio
cuyo ensueño es el querer
ver las amadas ya olvidadas
y dejadas al pasar
y en desnudo de mujer
contemplar la realidad
Brindemos, camaradas, por la Universidad
en ánforas azules de cálida emoción
Brindemos por la vida fecunda de ideal
sonriendo con el alma prendida en el amor
La, lará, lará, lará, lará
la, lará, lará, lará, lalará
ceacheí, ceacheí, ceacheí
Ceacheíííí