En una grata conversación que se extendió por más de una hora a través de Instagram Live, Diego Rivarola y Marcelo Díaz volvieron a reencontrarse para -entre muchas otras cosas- recordar los mejores momentos del volante nacional en el “Romántico Viajero”, generando la atención de los miles de hinchas azules que siguieron atentos la transmisión en nuestra cuenta oficial.

Desde Argentina, “Carepato” se remontó a su llegada a las inferiores, sus primeros pasos en el Primer Equipo, el debut profesional, las temporadas desempeñándose como lateral derecho, algunas anécdotas y los títulos obtenidos, además de manifestar su deseo de vestirse nuevamente con la camiseta azul.

Llevar a la U en el pecho es lo más lindo que hay. Yo me siento muy identificado porque creo ser de los pocos jugadores en el mundo que crecen en la galería y saltan a la cancha para ser jugadores profesionales del mismo equipo. Si a eso le agregas todos los títulos que conseguí en la U, es mucho mejor aún”, manifestó Díaz.

Luciendo un cortaviento de la U, el volante abordó junto a Rivarola la gran temporada 2011 cuando conseguimos el Torneo de Apertura, el Clausura y la Copa Sudamericana. Sobre el primer título, obtenido en la final ante la UC, destacó que “va a quedar guardado para siempre en la retina” por la forma en que se ganó ese 12 de junio.

“Después el segundo semestre fue la consolidación de los jugadores y la institución. Además de ganar la Sudamericana, fuimos campeones del Clausura con una autoridad que pocas veces se ha visto. Entrábamos a la cancha y era ganar, confiábamos mucho en lo que hacíamos. Vamos a ser unos privilegiados toda la vida”, analizó sobre su participación en ese recordado equipo azul.

Para el final, manifestó sus deseos de regresar pronto a nuestro Club y colgar los botines con la camiseta de sus amores. “Yo me quiero retirar en la U. Cumplo 34 años en diciembre, físicamente estoy muy bien y experiencia tengo de sobra, entonces mi idea es volver y seguir compitiendo. En la U tenemos un objetivo y es ganar algún día la Libertadores. Esa es mi meta y la ilusión más grande”, enfatizó al momento de despedirse de los más de tres mil hinchas que aún seguían conectados en Instagram a eso de las 23:00 horas.

Cabe destacar que esta charla se dio en el marco de las conversaciones que Diego Rivarola realiza cada semana a través de nuestra cuenta de Instagram y gracias a Tarjeta Lider BCI. Primero fue Waldo Ponce y semanalmente contaremos con un invitado especial. Revisa a continuación otras declaraciones que dejó Marcelo Díaz.

Primeros pasos en el Primer Equipo y compartir camarín con Marcelo Salas: “Fue una satisfacción y un sueño. Cuando subí al primer equipo de la U voy a buscar la ropa al camarín de los profesionales, porque obviamente no nos cambiamos ahí, veo al Matador y ‘me hice ahí mismo’. Le doy la mano y me dijo ‘hola, mi nombre es Marcelo’. Yo pensaba ‘qué te vienes a presentar si eres mi ídolo’. Para mí fue un aprendizaje máximo que alguien como él fuera tan humilde”.

Debut profesional: “Fue ante Everton en Viña del Mar (enero 2005). Para mí fue lo mejor que me pasó. No por el resultado (derrota por 3-2), sino que por haber debutado y escuchar a la gente cantar. Ese partido jugué bien, entonces me llevé muy lindos recuerdos de ese momento”.

Compartir cancha con Charles Aránguiz: “Tenemos una conexión automática, como una conexión de Wifi. No hacía falta que nos dijéramos algo. Solo un gesto, movimiento o silbido y ya sabíamos lo que íbamos a hacer. Jugábamos prácticamente de memoria”

Experiencia con Jorge Sampaoli: “Descubrí con él lo que era el fútbol. Es un técnico que me enseñó muchísimo y todo lo que he aprendido de él fue un aprendizaje diario. Nos dio las herramientas y las supimos llevar a un territorio que para nosotros era desconocido. Apelaba mucho al profesionalismo y el esfuerzo, como él decía, eso del amateurismo”.

Período de cuarentena: “Me levanto y quedo desocupado. Eso sí, en la mañana siempre entrenamos. Nos conectamos por zoom y tenemos entrenamientos grupales y también de neuro. Tenemos una psicóloga y con ella hablamos. Acá en la casa me toca cocinar día por medio. El trato es que el que no cocina, lava los platos”.