La noche del viernes, Diego Rivarola tuvo un nuevo invitado en el Instagram Live oficial del Club. Manuel “Caté” Ibarra hizo un repaso de su carrera como jugador, su llegada a la U y como cumplió uno de sus sueños cuando levantó la Copa del 2004 junto a nuestro equipo. En una conversación amena entre ambos jugadores, Ibarra también habló sobre su paso por “La Roja”.

Si bien nació en Graneros, casi toda su infancia la vivió en Coquimbo. Fue allí donde Ibarra dio sus primeros pasos como futbolista. A los 14 años, tras su salida de las inferiores del elenco “pirata”, decidió que daría todo por ser futbolista profesional. “Mi padre me ayudó y tuve 2 años de entrenamiento duro y muchos sacrificios, pero a los 16 años volví nuevamente a Coquimbo”.

Tras destacar como jugador, Héctor Pinto lo llamó a la selección chilena Sub 23 para jugar el Preolímpico 2020. Su gran desplante por el lado derecho hizo que el entrenador lo tuviera en su radar. Es por esto, que en el 2004 cuando Pinto llegó a formar parte de la banca azul, uno de sus primeros refuerzos fue Manuel Ibarra.

En ese sentido recordó que cuando tuvo que ir a firmar el contrato al Caracol Azul no podía estar más entusiasmado y ansioso, ya que estaba cumpliendo un sueño de niño. Cuando llegó el ansiado debut en el Campeonato fue nada más que ante Colo Colo. “Mis piernas temblaban ese día. Salimos y explotó el estadio, todo fue maravilloso. Después de ese partido quedamos en la historia con el 4-0. Después de eso, empecé a soltarme y hacer una tremenda campaña”.

Luego de un gran año del equipo, se logró obtener el título del 2004. Una copa que quedó en la mente del “Caté”. “Eso fue hermoso y lo celebré con todo. Fue bonito lograr ese objetivo con el equipo de tus amores. Fue muy buena experiencia. Salir campeón con la U fue lo máximo. Dentro de mis mejores recuerdos”, señaló Ibarra.

Ya en el 2005 tuvo la posibilidad de jugar la Copa Libertadores y enfrentarse al Santos de Robinho. Lo recordó como un gran partido a nivel personal, ya que tuvo que marcar a la estrella brasileña. Asimismo, rememoró la triste final ante Católica por el Campeonato Nacional. “Yo creo que nos faltó tiempo, nosotros lo dimos todo. Eran unos minutos más y lo ganábamos. Ellos no salían de la mitad de cancha, mientras que nosotros bombardeamos su área”.

Ahora, con el paso del tiempo, está en una faceta como entrenador en el estadio israelita y hasta hoy sigue ligado en la U como miembro de la Corporación. “Yo anhelé jugar en la U. Hoy tengo la fortuna de jugar por la corporación y disfrutar el cariño de los hinchas”.