Manuel Astorga es historia pura en la U. El nacido en Iquique llegó a nuestro Club con 15 años para sumarse a los cadetes y compatibilizar su educación secundaria. Debutó en 1956 y a medida que pasaron los años, se transformó en el portero del histórico “Ballet Azul”, sumando un total de cinco títulos. Quien destacaba por su agilidad (fue seleccionado regional de voleibol), vistió de azul en 12 temporadas (1956-1967 y 1974) y tras su retiro se dedicó a la kinesiología. Hoy, con sus 83 años y desde de su casa, recordó sus destacados años como arquero, el inolvidable día en que se enfrentó al Santos de Pelé y las vivencias junto a un equipo que marcó historia en el fútbol chileno.

– Su nombre está inscrito en la historia de nuestro Club. ¿Qué se siente tener el reconocimiento como el gran arquero del mítico “Ballet Azul”?
Es un orgullo haber sido el arquero que más jugó durante la época en que más fuimos campeones. Estoy orgulloso de haber estado en ese equipo. Ha sido el mejor equipo, lo digo yo con mucha razón, porque he visto jugar a muchos equipos en mi carrera y ese equipo era ‘guau’. Yo creo que ha sido el mejor de todos. Además, ese equipo tuvo como a nueve seleccionados nacionales en el 62’ “.

– Hizo carrera en la U desde muy joven, llegando en su adolescencia al cumplir un gran  desempeño en un torneo en Temuco y ser visto por veedores azules. ¿Cómo fueron esos primeros años en el Club? ¿Con qué se encontró?
“Yo llegué con 15 años y ya había un grupo de jugadores de menor edad formándose para armar el ‘Ballet Azul’. En ese momento había un presidente que su plan, más que armar buenos jugadores, quería que fuésemos las mejores personas en todo sentido. Era importante que estudiáramos cualquier carrera pensando en el futuro. Cuando nos iba muy mal en el colegio, el castigo era no jugar el fin de semana. En esos años no había otra alternativa que jugar y estudiar, porque no ganábamos el dinero de ahora”.

– ¿Se imaginaba en sus años como jugador que sería parte de un equipo que marcaría historia y que hasta hoy se sigue recordando?
“Nunca pensamos en eso de ser históricos, nosotros solamente pensábamos en ganar y ganar, las consecuencias venían por sí sola después, como los recuerdos, la gente y el homenaje que se nos hizo, pero nunca pensamos que íbamos a pasar a la historia del fútbol chileno. En el momento solo pensábamos en ganar y representar de la mejor manera al fútbol chileno”.

– A usted lo recuerdan por su gran elasticidad, de hecho, lo apodaron “El Goma” por esa característica. ¿Era ese su mayor atributo bajo los tres palos?
“Lo que me llevó a ser profesional en la U y la Selección era mi agilidad innata. Es algo que no se trabaja, la agilidad es de uno. La elasticidad también y la seguridad igual. Yo sacaba bien con la mano, porque con el pie no era muy hábil. También era valiente porque nunca le tuve miedo al pelotazo. Hasta el día de hoy tengo un dolor en el esternón por un disparo de Eladio Rojas cuando nos enfrentamos a Everton, porque la pelota era muy pesada”.

-Si recordamos partidazos en la era del “Ballet Azul” no podemos dejar de lado el triunfo sobre el Santos de Pelé. ¿Cómo recuerda esa noche del 6 de febrero de 1963?
“Esa jornada fue maravillosa e inolvidable. Y no solo porque hayamos ganado, sino también porque el famoso Pelé me hizo un gol que quedó en la historia, hasta mis propios compañeros le aplaudieron por cómo se perfiló, me miró y puso la pelota donde él quiso. Yo igual le atajé, claro que sí, y lo enfrenté cuando el quiso entrar con el balón. Pelé era buen jugador y es buena persona, muy humilde. Una vez me lo encontré en Copacabana y me saqué una foto con él”.

-Ese mismo año también tuvo la posibilidad de defender la portería azul en una gira europea y que incluyó un triunfo sobre el Inter de Milán en el mismo Estadio San Siro. Imaginamos que fue una experiencia inolvidable.
Con Inter de Milán había una lluvia terrible y ganamos 3-2. Fue un partido con muchas dificultades futbolísticas y la lluvia fue torrencial. Hubo momentos en que no se pudo jugar, pero fue maravilloso ese partido, gran recuerdo. La gira fue maravillosa. Fue una gira tan exitosa que no nos dejaban regresar al país, todo el mundo, de todas partes de Europa querían jugar con nosotros”.

-Su palmarés dice que defendió el arco de la U en 255 ocasiones, sumó cinco títulos y fue parte del “Ballet Azul”. Finalmente, como evaluación y tomando en cuenta que también era un destacado voleibolista,  fue una buena decisión dedicarse al fútbol. ¿Coindice?
Uf, imagínese la importancia que en ese momento tenía para mi futuro y para el presente que estoy viviendo. Gran parte depende de todo lo que hicimos con el grupo en conjunto y lo que me tocó aportar en mi puesto. Todo lo que tengo, mis estudios, mi trabajo, mis bienes, todo se lo debo a esos momentos del fútbol”.

– Y a nivel grupal, ¿cuál cree que es el legado que dejó el “Ballet” Azul en la historia del fútbol chileno?
“Mire, yo desde el año 56 que vengo viendo y jugando fútbol profesional. Yo, no porque me haya tocado estar en ese equipo del ‘Ballet Azul’, pienso que es el mejor equipo del fútbol chileno que ha existido. Nosotros fuimos por 10 años campeón, vicecampeón y terceros. De todo lo que yo he visto, es el mejor equipo de todos los tiempos de la U. Yo sigo viendo fútbol, he ido a ver a la U, pero ninguno de los equipos que me ha tocado ver a mí ha tenido esa consistencia, esa seguridad en el juego como la tenía mi equipo”.

– Durante los últimos años se han realizado varias actividades con el “Ballet Azul”, incluso algunos reconocimientos en el Estadio Nacional. ¿Cómo ha sido reencontrarse con sus ex compañeros?
 “Emocionante. En el último encuentro algunos pudieron llegar con mucha dificultad, pero llegaron. Tuvimos un encuentro maravilloso. Siempre muy agradable y emocionante poder encontrarse con el pasado. Espero que, no muy tarde, podamos reencontrarnos como en esa última vez, en que llegaron muchos. Bueno, no solo del ‘Ballet’, también de todas las épocas. Ojalá se pueda repetir eso”.

– Como un referente en el puesto, ¿qué consejo le da a los arqueros de nuestro equipo y a los que se vienen formando en las categorías inferiores?
Lo único que les puedo decir es que sean buenos profesionales en todo sentido. Que se cuiden y siempre estén preocupados de mejorar su rendimiento, no solo con la técnica, sino que también con el comportamiento porque el rendimiento en la cancha depende del comportamiento que uno tenga fuera de la cancha”.