Sergio Vargas
“Fue mi segundo bicampeonato en la U después del 94-95. Había una gran base y era un grupo consolidado. Fuera de la cancha nos llevábamos bien. Terminamos ganando el campeonato por 9 puntos de ventaja, lo que marca la diferencia que había con otros equipos. Éramos un plantel con bastante alternativas en cada posición, con jugadores de jerarquía y nos complementábamos de buena forma. Teníamos buenas individualidades pero el potencial nuestro estaba en el funcionamiento colectivo. Fue muy lindo todo lo que vivimos porque había mucho complemento y una muy buena relación. Jugábamos con confianza y seguridad”.

Diego Rivarola
“Tengo el mejor recuerdo de esa campaña porque fue mi primer torneo en la U. Era un equipo tremendo que venía de ser campeón (1999). Era un orgullo y privilegio pertenecer a ese conjunto, que marcó un antes y un después. Había jugadores de la talla de Sergio Vargas, Ronald Fuentes, Rafael Olarra, Leonardo Rodríguez, Luis Musrri y Pedro González, entre otros. El partido con Santiago Wanderers para mí era como una final porque era la posibilidad de mi primer título. Fue un momento único, un Estadio Nacional repleto y con un ambiente extraordinario. Yo venía de Santiago Morning y el cambio era total. Hoy tengo el mejor recuerdo”

David Reyes
“Yo en el 2000 venía volviendo de un préstamo y fue muy importante haberme integrado a este equipo, que ya había sido campeón en el año 99. Lo recuerdo muy emocionante porque fue un bicampeonato y me tocó jugar con compañeros como Leo Rodríguez, jugadores que tenían un nombre importante. Había una estructura de equipo, compañerismo y de confianza en el juego. Se marcó una diferencia grande y que resultó que antes de que terminara el campeonato, ya habíamos sido campeones. Para mí fue el segundo título con la U, el primero fue en el 94’. El año 2000 me dio esa alegría de volver a ser campeón”.

Sebastián Pardo
“Lo que más recuerdo es el plantel que teníamos. El grupo humano era muy importante y se vio reflejado en los títulos del 99, 2000 y Copa Chile de ese año. Todas las líneas tenían jugadores de renombre y por eso la jerarquía me llamaba la atención. Yo siendo canterano pude participar de muchos partidos y tengo el recuerdo que fue una linda etapa para comenzar mi carrera. La gente siempre nos apoyó, el plantel era excepcional. Cada jugador era seleccionado y para mí fue una experiencia inolvidable. El partido con Wanderers nos quedó a todos en la retina”.