Marcos González inició su etapa en el “Romántico Viajero” al integrarse a la categoría Sub 10 y posteriormente, ya durante 1997, vivió sus primeros compromisos como profesional. Tras 8 años lejos de la “U”, volvió en el 2011 y formó parte del histórico plantel azul. Con su seguridad y buen juego aéreo se consolidó como titular y fue clave en los títulos del Apertura, Clausura y Copa Sudamericana conseguidos ese año. Como “una temporada inolvidable” la recuerda el “Lobo del Aire”, quien ya retirado desde el 2018 y hoy dedicado a un proyecto deportivo, nos habló para valorar su etapa como jugador de nuestro Club.

– Te tocó vivir dos períodos muy diferentes en la U: uno iniciándote como jugador (1997-2003) y otro ya totalmente consolidado (2011). ¿Qué rescatas de ambos pasos?
“El primero fue participar de algo en lo cual te habías preparado durante años en las inferiores. Fue concretar un sueño de llegar a ser futbolista profesional. Además, tener la posibilidad de ganar títulos fue algo que soñaba desde pequeño. Luego el 2011, el volver a vestir la camiseta del equipo del cual había hecho prácticamente mi vida futbolística, me permitió volver a sentir ese cariño de algo que siempre fue parte de ti, pero que por un tiempo no lo tuviste y que al final volvías a tener. Estar con aquellas personas que te vieron crecer y reencontrarse con compañeros de equipo, funcionarios, hinchas y dirigentes, fue genial”.

– En tus inicios de tocó convivir con uno equipo bicampeón y ganador de Copa Chile. ¿Cómo era estar dando los primeros pasos en el fútbol en un cuadro tan ganador?
“Estar en un equipo ganador fue lo mejor para apurar mi crecimiento deportivo y aprender a entrenar con más diligencia, ya que tenía a grandes jugadores a mi lado que me demandaban ser más cuidadoso y dedicado para llegar a ser un mejor profesional lo antes posible”.

– En el año 2002 partes a préstamo a Rangers y al volver ya te consolidas entre los jugadores con más partidos en la temporada 2003. ¿Cuánto te ayudó ese paso por los “Piducanos”?
“El paso por Rangers fue genial porque que ese año nos encontramos muchos jugadores que queríamos progresar. Además, tuve un cuerpo técnico muy exigente y que nos llevó a jugar la final del Apertura contra la UC. Asimismo, recuerdo todo el cariño de la gente de Talca, que hizo que fuese un año muy especial”.

– Cuando regresas el 2011 llegas a un Club totalmente diferente en todo nivel al que te vio partir en 2003. ¿Cómo fue ese regreso y qué objetivos te planteabas?
“La vuelta al equipo que me formó fue especial porque me encontré con todas esas personas con las que crecí. Desde la Sub-10 estaba en el Club y volver fue espectacular. Pude ver nuevamente a varios amigos. Más allá de que estaba mucho mejor que cuando me fui, mis objetivos siempre fueron los mismos: intentar dar lo mejor para conseguir lo mejor. Gracias a Dios, ese año se dio todo para nosotros”.

– Claro, esa temporada se dio todo y será imposible de olvidar con los dos títulos y la Copa Sudamericana. ¿Te imaginaste vivir algo así?
“La temporada 2011 fue inolvidable para el Club, hinchas y todo el mundo que le gusta el fútbol. Siempre destaco y recuerdo la humildad con la que se trabajaba y se hacían las cosas. Veía un equipo que estaba en un muy buen pie en cuanto a infraestructura, organización y deseando conseguir cosas trabajando en conjunto”.

– La final del Apertura del 2011 es una de las más recordadas por los hinchas. ¿Cómo recuerdas esa tarde en el Nacional?
“La final fue especial porque ese año solamente habíamos perdido dos o tres partidos. Sabíamos que teníamos posibilidad de dar vuelta el resultado y gracias a Dios así fue. El estadio estaba lleno. Eso fue demasiado emocionante, ver tanta gente apoyando y celebrando al equipo. Fue ver que todo el esfuerzo de toda la gente de la U dio el fruto que tanto queríamos”.

– Tras la Copa Sudamericana eres incluido en el equipo ideal de América y posteriormente traspasado al Flamengo. ¿Cómo fue esa oportunidad?
“Salir de la U no era algo que yo quería, pero gracias a Dios fue para ir a Flamengo, un gigante de Sudamérica. Vivir en Río de Janeiro fue bueno, me trataron muy bien junto a mi familia”.

– Si tienes que elegir un partido como el más importante que viviste en la U, tanto por lo grupal como individual, ¿cuál eliges?
“Sería la final de ida de la Copa Sudamericana, ya que fuimos a jugar a la altura donde todos los equipos perdían por 3 o 4 goles, y nosotros gracias a Dios, ganamos 1 a 0 ese compromiso”.

– Con casi 20 años de carrera futbolística, pasos en el extranjero y presencias en la Selección, ¿qué espacio ocupa la U en tu destacada trayectoria?
“A la U le tengo un cariño muy grande. No creo que tenga algo pendiente, solo muy buenos recuerdos”.

-Contémosle a los hinchas de tu presente y a qué te dedicas actualmente tras tu retiro del fútbol en 2018.
“Ahora estoy dedicado a un proyecto deportivo. Tengo un complejo donde hay escuelas de fútbol, tenis y patinaje. Además, se ven becas deportivas en EE.UU. para todos aquellos deportistas que quieran seguir estudiando y practicando su deporte favorito, sin tener que renunciar a ninguna de las dos posibilidades. @Marcosmddeportes es el Instagram para más detalles”.