Vistió la camiseta azul durante casi una década (1993-2002), sumando cuatro títulos de Primera División (1994, 1995, 1999, 2000) y dos Copa Chile (1998 y 2000), números que sin duda lo ubican como un jugador destacado en la historia del Club. Arribó desde Palestino y disputó un total de 351 compromisos, anotando en 27 ocasiones. En su extenso período, fue protagonista de campañas y títulos inolvidables, como el campeonato de 1994 y la Copa Libertadores 1996. En la siguiente entrevista, “Scooby” regresa a sus tiempos de futbolista y recuerda los mejores momentos en el lugar donde, según sus palabras, pasó los mejores momentos de su vida.

– ¿Cómo recuerda y evalúa su extenso paso por la U?
“Pasé los mejores años de mi vida en Universidad de Chile. Estuve una década y es algo que no muchos jugadores lo hacen. Estoy contento y feliz de haber vivido una experiencia inolvidable. La verdad es que lo atesoro, lo añoro y lo guardo en un rincón de mi corazón. Fueron años muy lindos y hermosos. Se consiguieron cosas importantes y me llena de orgullo”

– Pasan los años y el recuerdo del título del 94 es imborrable. ¿Cómo vivió esa obtención?
“Sin duda para mí el título del 94 fue lo más importante de todo, incluso mayor a la posibilidad de ir al Mundial (1998). Ese título después de 25 años sin ser campeón siempre va a estar encima de cualquier otro logro. Lo que se vivió en ese tiempo en El Salvador, no se vivió en ningún otro deporte chileno. Esa vuelta olímpica y el regreso a Santiago va a perdurar por siempre en la memoria de nosotros y la hinchada”.

– ¿Cómo recuerda esa jugada en que salva en la línea un gol de Alberto Acosta en el clásico universitario (diciembre 1994)? Evitó la apertura de la cuenta en un triunfo clave.
“Cuando saqué la pelota de la línea fueron muy pocos los que se dieron cuenta que había sido yo, todos decían que fue Rogelio. La verdad es que fue una coordinación muy buena, vi la pelota entrando y nunca le saqué la vista. A pesar de que no soy zurdo, la saqué con esa pierna. Pienso que a lo mejor si lo hubiese sacado con la derecha, era gol. Fue una jugada que tomo como ejemplo para mis alumnos, siempre les digo que hay que trabajar las dos piernas, ya que en momentos muy importantes podrías necesitarlo”.

– ¿Qué tan importante fue compartir camarín en la U con su hermano (Víctor Hugo)?
“Mi hermano, que me lleva seis años de ventaja, es el que me fue guiando en el camino. Fue el que jugó primero al fútbol. Me decía por dónde tenía que ir y fue mucho más fácil para mí. El tenerlo como referente fue importante, porque yo solo tenía que seguir las huellas que él dejaba”.

– ¿Se siente parte importante en la historia del Club?
“Para mí jugar 10 años en Universidad de Chile, es algo que no cualquiera lo hace. Sin duda que me siento parte importante y la gente me lo hace sentir. Eso es imborrable para mí, es algo que difícilmente lo podría haber vivido en otro club.”

– ¿Qué recuerdos tiene de cada título obtenido en la U?
“Todos los títulos son importantes, pero sin duda el del 94’ es el mejor. El del 95’ veníamos con el vuelito de conseguir el bicampeonato, era una cuestión lógica, a pesar de que la UC no se rendía. En el 99’ fuimos el último campeón del milenio y en el 2000 el primero campeón del nuevo milenio. Esos dos últimos años también fueron importantes, ya que teníamos un gran equipo. Sin duda son parte inolvidable los cuatro títulos que conseguimos en la U, más en campeonatos largos. Además, en el 99’ tuvimos 33 fechas invictos. Son cosas, que quedan en las estadísticas y grabadas a fuego. Creo que todos los títulos son importantes.”

– Fue parte de esa recordada campaña en Copa Libertadores 1996. ¿Pudimos cambiar la historia ese año?
“El tema del 96 es aparte. Esa Copa Libertadores fue muy buena. Recuerdo que cuando peleamos la clasificación a octavos de final contra Defensor Sporting por penales fue muy dramática. En el octavo penal, el Pato (Mardones) le pegó al suelo y la pelota dio botecitos por el medio del arco. Después al final me tocaba a mí definir, pero antes de que pateara, Sergio (Vargas) atajó el penal y no lo tuve que hacer. Logramos avanzar. Luego tuvimos que viajar a Guayaquil a enfrentar a Barcelona, que fue una odisea. Finalmente, llegó el partido ante River Plate y (Miguel Ángel) Russo nos dijo que el equipo que ganaba ese partido sería campeón de la Copa Libertadores. Y así fue, lo ganó River y fue campeón ese año. Sin embargo, creo que era nuestro momento, pero la historia tenía escrita otra cosa para nosotros.”

– Más allá de las definiciones, ¿cuáles fueron sus partidos más recordados en la U?
“Tengo dos partidos que se me vienen a la memoria y no por la trascendencia, sino que por la espectacularidad que tuvieron. En 1999 jugamos ante O’Higgins y ganamos 5-4 en el Nacional en el último minuto. Fue un partidazo de parte de todo el equipo. También recuerdo otro partido con O’Higgins en el Santa Laura, donde hice un gol y ganamos 4-2. Además, di dos asistencias. Creo que fue uno de los mejores partidos que he jugado, porque marqué un golazo de zurda, como de 30 metros de distancia.”

– ¿Qué técnico lo marcó durante su etapa en la U?
“En la U tuve muy buenos técnicos. El haber estado con el ‘Lulo’ Socías, que era un técnico novato, fue bueno. Después lo tuve en Everton, así que es un entrenador que le tuve mucho cariño. También pienso en Miguel Ángel Russo porque fue un tipo que no dejaba mucho al azar y que jamás se le iba nada. También don Arturo (Salah). Otro fue Manuel Pellegrini, que si bien no me dirigió en la U, me enseñó mucho del profesionalismo que hay que tener en el fútbol”.

– ¿Alguna anécdota que recordar?
“Siempre hay anécdotas que contar. Por ejemplo, en el antiguo estadio Chinquihue de Puerto Montt, cuando estábamos entrando a la cancha, nos pusimos toperoles altos para no caernos ya que la cancha era un barrial. Al entrar choqué con una solera y me caí de guata en el barro, jajá. Con la U nos tocó viajar por muchos países, por lo que tengo muchas anécdotas, pero la más chistosa fue aquella de Chinquihue y que mis compañeros siempre me la recuerdan cuando nos vemos”.

– ¿Cómo vivió el estreno del documental “94, campeones como ayer”?
“Para mí el documental fue especial. La verdad, por la importancia y por lo que viví, el contar la historia en primera persona para nosotros fue revivir y emocionarnos nuevamente, no solamente por parte mía, sino que por todos mis compañeros. Estuvo muy bonito y asertivo”.

– ¿Cómo ha visto el progreso de la Corporación?
“La Corporación es muy importante para Universidad de Chile. Creo que todavía hay mucha tarea por delante. Hay que darle el sitial que se merece, pero sin duda que vamos por buen camino. Para mí somos la historia viva de nuestro club. Lo bueno es que en la Corporación podemos compartir con Carlos Campos, Leonel Sánchez, Alberto Quintano, Waldo Ponce, Rafael Olarra, entre otros. Es la historia pura del club. La Corporación debe seguir por siempre y es algo muy bueno que ha hecho la U, que es darle la importancia a todos los jugadores que componen la Corporación”.