Hoy nos dejó un grande: René Pacheco, una de las figuras azules en el campeonato de 1959, el año en que se originó el Ballet Azul. Porque Pacheco, quien había llegado cuatro años antes a la U, tuvo en esa temporada su mejor campaña en el fútbol profesional.

El camino no había sido sencillo, pues en la titularidad debió reemplazar a Mario Ibáñez, insigne golero del equipo que se retiró en 1956. La consolidación tardó en llegar para Pacheco, pero el 59 pudo hacer gala de su buena estatura y de la tranquilidad que siempre mostró bajo el pórtico.

De hecho, fue una de las grandes figuras en la definición con Colo Colo en el Estadio Nacional, en la que se mostró solvente durante los 90 minutos. Esa final, junto al 1-0 sobre Bolívar en La Paz, son dos de sus actuaciones más recordadas.

Pacheco dejó el Club en 1964, con 33 años de edad y consolidado como uno de los arqueros más importantes del balompié chileno. Tras nueve años en la U, se fue con la satisfacción de haber sido parte del inicio del Ballet Azul, una de nuestras generaciones más gloriosas.

Y es así como lo recordaremos, como un golero seguro, un tipo tranquilo y respetuoso que gozó, desde el fondo de la cancha, bajo los tres palos, con el nacimiento de un equipo de ensueño del que siempre será parte. Hasta pronto, René.