Más de 23 mil espectadores dijeron presente en el estadio El Cobre para presenciar un título que nos fue esquivo durante 25 años. Porque esa tarde, el equipo dirigido por Jorge Socías y liderado por Luis Musrri y Marcelo Salas estaba decidido a poner fin a la sequía. Una victoria o un empate nos daban el título.

A El Salvador, los azules llegaban con una racha de ocho partidos ganados consecutivamente, lo que les permitió remontar una diferencia de sietes puntos con la UC. Sin embargo, el gol de Adolfo Ovalle a los 51 puntos hizo reaparecer varios fantasmas.

Pero a los 78’, Marcelo Salas cayó en el área y el juez Salvador Imperatore no dudó en sancionar penal. La tarea era ahora de Patricio Mardones, quien, a 12 minutos del término, podía devolverle la ilusión a todo el pueblo azul.

Y el “Pato” cobró la falta como debía: con un derechazo fuerte al medio, inatajable para el arquero Johnny Pérez. Allí, en ese punto penal, comenzó tímidamente un festejo que al sonar el pitazo final se extendió por todo el país.

Porque la U, de la mano de Jorge Socías y con un Marcelo Salas que anotó en 16 de los 21 encuentros, volvía a gritar campeón luego de 25 años. Fue en la altura de El Salvador, ante más de 23 mil fieles hinchas, que iniciamos nuestro renacer futbolístico, uno que hoy nos permite gozar de un lugar de privilegio tanto en Chile como en Sudamérica.