Fueron dos estocadas que siguen doliendo. Porque pese a que Vasco se puso en ventaja a los 14’ con anotación de Wagner, el resultado, que todavía nos permitía acceder a Copa Sudamericana, parecía controlado.

Es por eso que duele tanto el gol de Pikachu a los 82’, fruto de una descoordinación defensiva. Porque con el 0-1 en contra asegurábamos un cupo internacional para el segundo semestre, pero el equipo no se conformaba y fue a buscar la igualdad.

Fue en esa búsqueda que llegó el golpe de gracia, tras un pelotazo largo que parecía inofensivo. El 2-0 vino a ser la lápida para las aspiraciones de la U, que pese a tener el reloj en contra fue a buscar los dos goles que le permitieran zafar de la eliminación.

Con el resultado ya consumado y en desventaja por diferencias de goles, nos despedimos del terreno internacional por este año, concentrándonos ahora en lo que será el término de la primera rueda del Torneo Nacional y el inicio de la Copa Chile.