No podemos ocultar que son días difíciles para nuestro Club. Respetamos y entendemos la molestia de los hinchas, porque tanto dirigentes, cuerpo técnico y jugadores tenemos el mismo sentimiento de preocupación y ganas de dar vuelta el escenario deportivo que atravesamos. Creemos que contamos con las herramientas para conseguirlo, para tener un final de temporada más tranquilo.

Respetamos y entendemos el reclamo de nuestros seguidores. Tienen razones para expresarlo públicamente. Lo que no podemos avalar, sin embargo, es el uso de la violencia y las agresiones a las instalaciones y funcionarios y funcionarias que trabajan día a día en el CDA, muchos de los cuales han dedicado buena parte de su vida a la institución.

Estamos hablando de hombres y mujeres que suman 30 años o más sufriendo derrotas y celebrando triunfos, pero siempre dando todo de sí por el bien de la U, en las oficinas de administración, en el casino de funcionarios o en las bodegas de utilería, por dar algunos ejemplos. Colaboradores con un alto compromiso y amor por nuestros colores, que contra su voluntad hoy no pudieron ejercer sus labores con normalidad. Ni ellos ni nadie de los que trabaja en el CDA merecen ningún tipo de reproche. Por ellos y también por nuestros vecinos y vecinas de La Cisterna, que no tienen nada que ver con el Club, pero que también fueron víctimas de una jornada triste, como Club Universidad de Chile condenamos rotundamente las acciones cometidas por un grupo de violentos en contra de nuestro complejo deportivo.

Como dijo hoy nuestro entrenador Diego López en conferencia de prensa, toda forma de manifestación civilizada debe ser atendida. No así la que genera miedo y destrucción. Como Club entregaremos a las autoridades toda la colaboración y antecedentes que se nos solicite para dar con las personas que intentaron ingresar a la fuerza al CDA, lo que gracias a la acción de Carabineros no se pudo concretar.

Confiamos en que deportivamente, nuestro primer equipo masculino saldrá adelante. Queda torneo por disputar y tiempo para levantarnos. Sabemos y agradecemos que el verdadero hincha de la U, más allá de la molestia y el dolor por la campaña, seguirá creyendo y apoyando al plantel en la cancha.