Mencionar el nombre de Juan Manuel Olivera significa para muchos remontarse a la noche del 7 de julio de 2009 en el Estadio Santa Laura. Un centro desde la izquierda, una definición de “palomita” ante Cristián Limenza y una corrida a la esquina para celebrar con la lengua afuera.

Aquella anotación y posterior festejo significaba un 0-1 parcial ante Unión Española, que finalmente sería definitivo y nos convertía en los campeones del Apertura 2009. El “Palote” con su gol se inscribía en la historia azul.

El nacido en Uruguay disputó la noche de este martes 23 de noviembre su último partido como jugador profesional defendiendo la camiseta de Danubio, club de su país con el cual debutó profesionalmente en 2001 y donde inició una destacada carrera futbolística.

San Lorenzo (Argentina),  Cruz Azul (México), Suwon Bluewings (China), Gizhou Renhe (Corea del Sur), Libertad (Paraguay), Al Shabab (Arabia Saudita), Peñarol (Uruguay), Al Wasl (Emiratos Árabes Unidos), Náutico (Brasil), Estudiantes de La Plata (Argentina) y River Plate (Uruguay) fueron otros de los equipos que disfrutaron con los festejos del espigado –ahora- ex atacante.

En el “Romántico Viajero” registró dos pasos: uno breve en 2005 y otro entre 2009 y 2010. El segundo fue, sin duda, el más destacado. Fue protagonista importante de nuestro decimotercer título y también de la participación en la Copa Libertadores 2010, cuando alcanzamos las semifinales.

El saldo como azul fue de 92 partidos y 52 goles. Un positivo registro que nos dejó un delantero goleador, que se imponía en el área y que, hasta hoy y por mucho tiempo, seguirá manteniendo un gran recuerdo para el pueblo azul.

“La verdad es que con la U son todos recuerdos bonitos porque me tocó compartir grupo con jugadores extraordinarios, de gran calidad y excelentes personas. Hasta hoy tengo recuerdos imborrables. Yo soy un eterno agradecido de la gente de la U porque me han hecho vivir cosas extraordinarias en los dos pasajes que estuve en el Club. El hecho de que te sigan reconociendo, de que cada vez que voy a Santiago recibo el cariño de la gente, es impagable. Estoy agradecido y siempre lo voy a estar”, nos comentó Olivera en una entrevista en abril de 2020.

El “Palote” se despidió anoche del fútbol. Lo hizo disfrutando el ascenso de su equipo, con el agradecimiento desde las tribunas y un cuadro con la frase “Goleador eterno”. Juan Manuel Olivera López, con 40 años, dejó la cancha y los goles, pero también un legado que será muy difícil de borrar. ¡Gracias por todo, goleador!