Minuto 87 de partido. La U está 2-0 arriba en el marcador sobre la Liga Deportiva Universitaria de Quito. Gustavo Lorenzetti  toma la pelota en mitad de campo y habilita a Eduardo Vargas. Controla “Edu”, encara, deja dos en el camino, se mete al área y apura su remate ante la salida del portero Domínguez. Un “cachetazo” de derecha que se mete al segundo palo y se escucha a todo un continente gritar: ¡La U Campeón!

Una campaña excepcional. Tras ganar el Torneo de Apertura chileno, el Club tenía la posibilidad de entrar a un certamen continental. Una ajustada llave ante Deportes Concepción, nos daría el cupo. Así, el camino comenzaría el martes 9 de agosto. Fénix de Uruguay era el rival. Un equipo “charrúa” siempre es difícil. Una victoria por 1-0 en el Estadio Nacional bastaría para quedarse con la llave, tras un apretado 0-0 en el país oriental.

Vendría otro “yorugua”. Nacional de Uruguay de Marcelo Gallardo. Nuevo triunfo por la mínima de local con un Edu Vargas que comenzaba una brillante campaña goleadora. La vuelta sería en el Parque Central de Montevideo. Un claro 2-0 (anotaciones del propio Vargas y Matías Rodríguez) en un accidentado partido que no terminó por una agresión al primer asistente.

¿Próximo rival? El Flamengo de Ronaldinho por los Octavos de Final. Sin duda un duro escollo, pero que este equipo no tendría problemas de sobrellevar. En uno de los partidos más vistosos de la Copa disputado en el, en ese entonces Estadio João Avelange, nos haríamos fuertes de visita, y con un inapelable 4-0 (autogol tras remate de José Rojas, Vargas x2 y Gustavo Lorenzetti), que pudieron ser más, dejábamos en claro que los dirigidos por Jorge Sampaoli estaban para competir.

Marcelo Díaz abrocharía la llave con un 1-0 en un Nacional repleto. 5-0 en el global y nos preparábamos para enfrentar a Arsenal de Sarandí por los cuartos de final. El cuadro mágico es sólido, y tras 6 partidos, el arco de Johnny Herrera se mantenía en cero.

Lamentablemente, el 3 de noviembre nos anotarían el primero en el Estadio Julio Humberto Grondona. Sin embargo, no sería impedimento para una nueva victoria por 2-1 de visita, con tantos de, nuevamente Vargas y Gustavo Canales, quien se reintegraba al equipo tras una lesión.

Vuelta en el Nacional. Un claro 3-0. Francisco Castro, otra vez Vargas, y Canales dejaban a la U, en una histórica semifinal continental. El goleador del torneo era azul, el equipo demostraba una calidad que daba de qué hablar y el apetito de todos comenzaba a crecer.

Esto sigue. ¿En frente? Vasco da Gama. Otro brasileño que, en ese entonces, era uno de los animadores del “Brasileirao”. Sin duda, la llave más apretada de la copa, donde el equipo de Juninho Pernambucano sería la antesala de un momento inolvidable. Un emocionante 1-1 en el Sao Januario, con el recordado gol de Osvaldo González, y un 2-0 en Santa Laura, con anotaciones de Canales y Vargas, nos instalaban en una histórica final.

Llegaba el día. 8 de diciembre. Feriado en Chile, por lo que todo el mundo estaba pendiente de ese partido. 21:15 horas en suelo nacional y comenzaba uno de los partidos más importantes de la historia en el Estadio Casa Blanca. El local se hacía respetar, pero no lograba derrotar la contención de Herrera, Rodríguez, Rojas y los González (Osvaldo y Marcos).

Se acaba el primer tiempo. Minuto 44′. Recupera la pelota Acevedo con un cabezazo. Charles Aránguiz gana y se junta con Díaz. Este levanta la cabeza y ve la diagonal de Vargas. Pase al espacio y “Turboman” que gana la posición a la entrada de área, deja atrás al portero y deja en silencio el estadio de Quito. 1-0 y al descanso.

Segundo tiempo de lucha y mucho sacrificio. Herrera y Rojas encabezan las salvadas dentro del área. Pasan los minutos y la U se lleva una histórica victoria desde la altura. La lleva está abierta, pero todo se define en Santiago. El sueño continental está cerca.

El gran día

14 de diciembre. Estadio Nacional absolutamente lleno. Aún los vestigios de los campamentos que existieron para conseguir una entrada a este hito. Suena el himno de la U en el Nacional. Más de 40 mil hinchas coreando, tal como un himno nacional, el “Romántico Viajero”. La mesa está servida, y los azules quieren celebrar.

Se juega el partido, y van tres minutos. Vargas se recoge y abre a la derecha para Matías Rodríguez que manda un centro al área. Canales la pelea y le queda de frente a Edu. Remate furioso de zurda a la esquina inferior derecha de Domínguez que nada puede hacer y abre la cuenta. La copa está cada vez más cerca. 

El partido avanza. 80 minutos. Sigue todo 1-0. Canales controla en el medio, toca con Vargas, se la devuelve al “19” que aguanta y la entrega con ventaja. Edu remata dentro del área, y tras el rebote del portero, aparece, a la entrada del área chica Gustavo Lorenzetti. Zurdazo de primera y es el carnaval. 2-0 y la Copa Sudamericana se queda en Chile, pero quedaba más.

Minuto 87 de partido. Lorenzetti toma la pelota en mitad de campo y habilita al goleador de la Copa, Eduardo Vargas. Controla “Edu”, encara, apila rivales, se mete al área. Apura su remate y con un “cachetazo” infla las redes por tercera vez. 3-0 y final. Éramos campeones de la Copa Sudamericana.

Solo dos goles en contra, invictos y mostrando un alto nivel internacional, fueron los sellos del equipo de Jorge Sampaoli que, a base de esfuerzo, sacrificio y “adhesión al escudo”, logró posicionar a nuestro Club en los más alto del continente.